¡Tan Cerca, Tan Lejos!

Posted by Ignotum | Posted in | Posted on 22:47

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Hay momentos en que a través de señales las secuencias corren sin orden, es un filme experimental, no tiene ni siquiera fin, es una canción minimalista entre Reich y Glass, hay pequeñas distancias que abarcan lo que el ojo humano nunca podrá detectar.

Ver o no ver, esa es la realidad.

Posted by Ignotum | Posted in | Posted on 2:34

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Sobre la esencia del alma

Posted by Ignotum | Posted in | Posted on 0:02

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Es en el mundo inteligible donde se encuentra el ser verdadero; la parte mejor de él es la Inteligencia. También las almas se encuentran en ese mundo y desde allí vienen al mundo sensible. El mundo inteligible contiene almas sin cuerpos, en tanto el nuestro contiene las almas radicadas en los cuerpos y repartidas por ellos. En el mundo inteligible toda la inteligencia se da a la vez, sin posible división o reparto alguno; y, asimismo, todas las almas se dan en un mundo único, sin que medie aquí la menor distancia. La Inteligencia permanece siempre indivisa y no es susceptible de partición, lo cual acontece también con el alma; porque cuando ésta se divide, es claro que se ha alejado del mundo inteligible para encarnar en el cuerpo. Se dice con razón que el alma es divisible en los cuerpos, porque, en efecto, cuando esto ocurre, se aleja del mundo inteligible y se divide. Pero, ¿cómo entonces puede permanecer indivisi­ble? Sin duda, porque no se ha dividido enteramente y una parte de ella, la que por su naturaleza no es objeto de partición, no ha venido a este mundo. Cuando (Platón) afirma que el alma está hecha de una esencia indivisible y de una esencia divisible en los cuerpos, quiere decir realmente que está hecha de una esencia que permanece en lo alto y de otra que depende de ésta, pero que fluye de ella como un rayo de su centro. Y así, una vez que el alma es llegada aquí, su visión tiene lugar por esta parte que conserva la naturaleza de la totalidad. Porque también aquí el alma no sólo es divisible, sino incluso indivisible. La división del alma no lleva consigo la partición; esto es, el alma se da al cuerpo por entero y permanece indivisa en la totalidad de él, aunque, por lo mismo que se encuentra en todo cuerpo, está verdaderamente repartida.